Política y ciudadanos: vidas aparte*

Por Javier MEJÍA

Más que un texto autobiográfico, “Fuego y Cenizas” es una crónica analítica acerca del éxito y el fracaso en la política, dijo Michael Ignatieff, quien narra su experiencia en el escenario político canadiense, “pasando de las gradas al terreno de juego” durante la primera década de este siglo.

El autor refiere que la derrota política es, entre muchas otras cosas, sinónimo de rechazo.

— Hacia quién?

—No es sólo hacia la persona del candidato, sino a circunstancias como el descontento social hacia el sistema, a la clase política y sus juegos sucios, es decir muchos han llegado a la conclusión de que “la política no tiene nada que ver con sus vidas”.

Otros hablan de que se han roto los acuerdos sociales.

En los tiempos de campaña —asegura el candidato—. ni contenidos, números o programas importaron, pero quedó claro que los votantes deciden el destino de los políticos que no tuvieron la astucia política de saber que “ el electorado se movía hacia otro lado y nadie escuchaba ya nada de lo que decíamos”.

Una de las cosas más complicadas es el tratar de consolar a los derrotados, comprender lo ocurrido y tomar la situación con calma y sin reproches, lo cual resulta difícil ya que en el aire flotó el pesimismo expectante y la conmoción, las miradas perdidas de personas desconsoladas. Hubo quienes entraron en estado de shock porque pensaron que desaparecía el futuro. Era como una tormenta que se llevaba todos los árboles del bosque y sus posiciones cayeran como bolos».

Los espacios quedaron semi vacíos, mientras avanzaba la mudanza en los cuartos de guerra. Allí, se sintió la solitaria realidad de la derrota, aunque el candidato trataba de parecer calmado, pues todo esto lo tomó como algo personal y se sentía responsable de todo su equipo de campaña.

«Nunca olvidaré cómo se siente uno al fracasar», agregó.

Y claro que cuesta tiempo entender y superar lo sucedido, aunque se diga que la derrota trae lucidez y también liberación o que su reacción más sorprendente es el alivio.

Luego, el reto psicológico será recuperar el derecho a ser escuchado y el pago tendrá que hacerse con la moneda real de la vida”.

Llegará el momento de no estar bajo el foco y la mirada del público, así como dejar de depender del juicio de desconocidos, recuperando inclusive el derecho de decirle a la gente que se vaya al infierno”.

Serán tiempos para el talento reflexivo, quizá para escribir novelas románticas o acerca de todo esta experiencia por el mundo de la política. Hacer ejercicio físico, tomar un hacha y cortar árboles Vivir bien es la mejor venganza”.

Al final el taxista del turbante le dijo que no creía en que había sido derrotado, y agregó casi a su oído: “es política»…

 

* IGNATIEFF, Michael

   Fuego y Cenizas

   Ed Taurus 2014

   254p

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