Don Carlos Narváez, un hombre de alto rango

Don Carlos Narváez, un hombre de alto rango

Por Javier MEJÍA

Cuando se escuchaba el ruido de la puerta, se abría también un misterioso silencio. Aparecía su figura y los ojos azules recorrían todo el espacio, haciendo  un paneo que a todos nos mantenía expectantes en la Mesa de Redacción del periódico unomásuno.

Era el director don Manuel Becerra Acosta, quien  saluda con un “buenas tardes” y sin soltar la perilla, lanza un gesto, se toca el bigote estilo Salvador Dalí, y asoma medio cuerpo para expresar: “Puedes venir Carlos Ramón, por favor”.

Entre las cinco y las seis de la tarde, de algún modo, todos nos manteníamos alertas para cuando girara la manija de la puerta de madera que dividía la Dirección y la Mesa de Redacción, y que hacía juego con la duela y la gran mesa rectangular, los cajones,  los entrepaños y a un lado con la mesa de los correctores.

En esa puerta sólo se abría una o dos veces al día y era cuestión de unos instantes de ese suspenso que generaba nervio y expectación.

Don Carlos, jefe de Redacción, se levantaba con el lápiz y el esquema de la primera plana en una mano, sus anteojos los tomaba de la mesa llena de papeles, lápices y. ceniceros, entre otras cosas,  y los ponía en la bolsa de su camisa, mientras que los cigarros Ralheig sin filtro y el encendedor iban a la bolsa del pantalón.

El director daba la media vuelta para meterse a su oficina de la calle cerrada de Corregio número 12, colonia NochebuenaMixcoac, donde todas las madrugadas salía el impreso con la contribución de decenas de trabajadores de redacción, fotografía, talleres, circulación, publicidad, administrativos, intendentes y guardias.

Para entonces a secretarios de mesa, corrector@s, ayudantes, el subdirector y el jefe de Redacción, ya llevábamos más de una hora trabajando y todo estaba en orden, todo.

Adentro, en la oficina del director, trazaban lo que hoy sería la “ruta de navegación”, para confeccionar la primera plana del periódico, jerarquizar notas y fotografías, hasta tener, en la madrugada, los primeros ejemplares del periódico impreso, calientito con ese olor a tinta.

Después de esta última revisión del primer ejemplar, justamente en Mesa de Redacción, don Charly levantaba el teléfono y pedía hablar con el jefe de talleres para darle luz verde y que las prensas trabajaran a su máxima potencia.

En la Mesa de Redacción el mayor interés se concentraba en la primera plana y en la página 3 del rotativo, donde se incluía una nota principal –que no alcanzaba la portada– y el editorial, de ahí su importancia.

Era la última “aduana periodística”, encargada del contenido editorial y del cierre de la edición, junto con talleres en cuanto a la calidad de la impresión.

El nervio y el estrés se concentraban, sobre todo cuando el reloj marcaba casi las dos de madrugada, pues al otro día vendrían los reclamos, por el “cierre tardío”. Todo era una cadena y si algún eslabón fallaba pues repercutía necesariamente en la hora del cierre.

Esto que narro ocurría hace poco más de tres décadas y hoy recuerdo a quienes formaron parte de la Mesa, especialmente a don Carlos, uno de esos “héroes desconocidos” del Periodismo que ya se nos adelantó y quien desde su posición le daba sentido periodístico a la edición, la hacía atractiva, la redondeaba siempre cuidadoso de la redacción, la claridad informativa y el respeto a la Gramática.

Aunque conocía muy bien la letra escrita, cuando dudaba prefería sacar el diccionario Larusse de su cajón. Una mente brillante, “una chingonería”, siempre respetuoso y con un tremendo uso de la ironía. Don Carlos siempre nos sorprendía con sus chuladas de portadas del unomáuno.

Tal como lo refirió Humberto Musacchio en su columna La República de las Letras”, Carlos Narváez Robles “era como un soldado de ese pequeño pero eficiente ejército que permite brillar a periódicos y periodistas, los que redondean el trabajo de muchos y nos entregan nuestra visión diaria del mundo. Era un oficial de alto rango”.

Por fin llegaba la hora del cierre, y ahora pues…“Salud, don Carlos!!!”.

Share