Cultura digital y comunicación política

Cultura digital y comunicación política

Por Javier MEJÍA

Aunque la presente reseña es sobre un texto escrito en el año 2013, por el analista político Rafael Rubio y a iniciativa de la Asociación de Comunicación Política, consideramos que ahora, en los tiempos de la pandemia, pudiera ser una modesta aportación de algunos elementos conceptuales vigentes en la materia.
El autor refiere que la complejidad de los procesos políticos –particularmente los electorales—obligó a crear espacios para los consultores tanto en la elaboración teórica como en la utilización de las nuevas tecnologías de la información, lo que puede marcar la diferencia en la prestación de un servicio especializado.
El consultor adquirió un papel relevante, integrándose al equipo para elaborar un producto acorde a las necesidades del público objetivo, en un contexto cada vez más exigente y en la que incluso el mismo consultor puede llegar a ser el operador no sólo mediático, sino también político.
Un diseño estratégico de comunicación política eficaz y el asesoramiento adecuado para que los mensajes lleguen de la mejor manera y se logre captar la atención del público, son parte de los desafíos que se plantean asumir los consultores a partir del trabajo diario, fecundo y persuasivo.
La inmediatez informativa y la interactividad en las redes sociales deben ser entendidas para aplicarlas a los procesos políticos con una visión estratégica, contenidos temáticos y el uso de las nuevas tecnologías para la consecución de fines políticos y la posibilidad de acceder a un mayor número de personas con las que se pueda conectar y contactar a través del Internet.
Al flujo constante de información y de mensajes, se sumó la posibilidad de conversar con los ciudadanos que han adquirido el papel de protagonistas, lo que obligó, por ejemplo, a nuevas formas para emprender las campañas electorales y de involucramiento de los ciudadanos.
Estas nuevas formas obligaron también a “refrescar” los modelos de trabajo, dando mayor apertura en los procesos de creatividad- innovación y de persuasión-motivación, en un ambiente de apertura y de socialización de las ideas para construir propuestas entre los integrantes del equipo, mismas que serán puestas a prueba en el terreno de la práctica.
Los mensajes tendrán que ser atractivos y directos, buscando un impacto positivo en la opinión pública con el manejo creíble y auténtico de historias, emociones, sentimientos políticos y de las respuestas sociales ante sucesos inmediatos que tienden a polarizar. Pueden llevar un contenido rico en simbolismos, incluso con intensidad narrativa a fin de captar, en unos segundos, el interés de la gente, lo cual no es un asunto fácil ante la fragmentación de la video audiencia y la saturación de anuncios.
Tener bien articulado el mensaje, no significa que no existan riesgos sobre posibles deformaciones, por lo que el consultor tendrá que ser reactivo para gestionar posibles escenarios de crisis, especialmente en las redes sociales, con una movilización de las capacidades creativas y operativas para difundir y reproducir la versión informativa, tratando de “mover voluntades”.
El uso cada vez mayor de las nuevas tecnologías de la información, la disciplina del conocimiento y la experiencia de la práctica política enriquecen el proceso comunicativo y la vida social.
Siempre marcará diferencia el consultor especializado que facilite y asimile los nuevos canales de comunicación para adaptarse y sacar el mayor provecho en favor de sus clientes, en el marco de “la revolución tecnológica que está en marcha y sólo hay que unirse a ella”, concluyó el autor.

*RUBIO, Rafael
El papel de los consultores y las redes sociales
Asociación de Comunicación Política
Noviembre del 2013

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